lunes, 18 de octubre de 2010

Desde Austria llegaba la impactante noticia sobre el abuso de un padre hacia una hija. Este caso no es un caso aislado en el mundo sino que forma parte de una lamentable realidad que sufren niños, niñas y adolescentes a diario. Se reportan más de 80,000 casos al año de abuso sexual a los niños, pero el número de casos que no se reporta es aún mayor, ya que los niños tienen miedo de decirle a alguien lo que les pasó, y el proceso legal de verificar los informes es difícil. El problema debe de ser identificado, debe de ponerse fin al abuso y el niño debe de recibir ayuda profesional. El daño emocional y psicológico a largo plazo puede ser devastador. No podemos pasar este hecho por alto, debemos atenderlo y sanar las heridas que va dejando. Para poder hacerlo adecuadamente, un primer paso es tener información. Con esa base podremos actuar en consecuencia.
Según investigaciones internacionales, los agresores y abusadores de niños y niñas se encuentran entre los familiares más cercanos: padres, madres, abuelos, primos, , hermano u otro pariente,lo cual configura una situación difícil de detectar y de denunciar.Pero también fuera de la casa fuera de la casa, por ejemplo, por un amigo, la persona que lo cuida, un vecino, un maestro, o un desconocido.Sin embargo, cuando el abuso sexual ha ocurrido, el niño desarrolla una variedad de pensamientos e ideas angustiantes.
-El abuso sexual se refiere a la  acción de un sujeto en condiciones superiores (edad, fuerza, posición social o económica, inteligencia, autoridad) que comete un daño físico, psicológico o sexual, en contra de la voluntad de la victima o por consentimiento obtenido a partir de inducción o seducción engañosa (Deslandes 1994) (10).
-El abuso sexual de menores ocurre cuando un niño/a se involucra en actividades sexuales para las cuales no se encuentra preparado según su grado de desarrollo y madurez, o no puede comprender y, por lo tanto, no puede otorgar su consentimiento. 



El niño abusado sexualmente
No hay niño preparado psicológicamente para hacerle frente al estímulo sexual. Aun los niños de dos o tres años que no pueden saber que la actividad sexual es "mala", desarrollarán problemas como resultado de su inhabilidad para hacerle frente a la sobre-estimulación.
El niño de cinco años o más que conoce y aprecia al que lo abusa se siente atrapado entre el afecto o la lealtad que siente hacia esa persona y el conocimiento de que las actividades sexuales son terriblemente malas. Si el niño trata de romper con las relaciones sexuales, el que lo abusa puede amenazarlo mediante la violencia o negándole su afecto. Cuando los abusos sexuales ocurren en la familia, el niño puede tenerle miedo a la ira, los celos o la vergüenza de otros miembros de la familia, o quizás puede temer que la familia se desintegre si él descubre su secreto.
El niño que es víctima de abuso sexual prolongado, usualmente desarrolla una pérdida de auto-estima, tiene la sensación de que no vale nada y adquiere una perspectiva anormal de la sexualidad. El niño puede volverse muy retraído, perder la confianza en todos los adultos y puede hasta llegar a considerar el suicidio.
Maltratos sexuales: implican la explotación de niños mediante actos tales como incesto, abusos y violación. Los abusos sexuales se definen como la implicación de niños y adolescentes dependientes e inmaduros en cuanto a su desarrollo, en actividades sexuales que no comprenden plenamente y para las cuales son incapaces de dar un consentimiento voluntario o que violan los tabúes sociales o los papeles familiares. Incluyen:
       -  Paidofilia: supone el contacto sexual, no violento, de un adulto con un niño, y puede consistir en manipulaciones, exhibiciones de genitales, o contactos buco-genitales. La edad del niño suele oscilar entre los dos años y el comienzo de la adolescencia.
        -  Incesto: corresponde  a individuos con personalidades psicopáticas y sexualidad indiscriminada, que consideran a sus hijos como objetos, siendo frecuentemente violentos (relación materno/paterno-filial). Se puede iniciar a la edad de uno o dos años y continuar hasta la adolescencia.
        -  Proxenetismo: explotación de menores con fines lucrativos por parte de individuos con o sin parentesco con ellos (p. ej.: la  prostitución infantil).
        -  Violación: es un abuso sexual violento, sin consentimiento por parte del menor.

¿Por qué los adultos abusan a los niños?.
 Según el enfoque ecológico de Bronfenbrenner este problema se puede situar en el contexto social de varios niveles de influencia  ambiental, en el hogar, la comunidad y la cultura en general.
Más del 90% de los abusos contra los niños ocurre en el hogar, y mas del 90% de los abusadores no son psicópatas ni presentan personalidad criminal, pero algunos son solitarios, tristes, deprimidos, malhumorados, soportan bastante estrés o tienen problemas de salud que les impiden criar a sus hijos. A menudo fueron maltratados en su niñez y rechazados por sus padres. El poder que ejercen sobre sus hijos mediante el abuso puede ser un esfuerzo desplazado para obtener el control de sus propias vidas.
Con frecuencia los abusadores se odian a sí mismos por lo que hacen , pero se sienten impotentes para dejar de hacerlo. A menudo no saben como ser buenos padres. No conocen lo relacionado con el desarrollo normal del niño , y esperan que éste sepa como emplear el retrete o que permanezca limpio y ordenado en la edad temprana. Además esperan que sus hijos cuiden de ellos y se tornan abusivos cuando esto no sucede. Los padres abusivos tienen problemas para leer las señales emocionales de sus hijos y a menudo malinterpretan las necesidades.
Los niños que sufren los abusos tienden a necesitar más cuidados de sus padres que otros niños, lloran mas y muestran comportamiento mas negativo.
Los modelos que intentan explicar el incremento del abuso sexual incluyen cuestiones sociales como la pobreza asociada a promiscuidad y el hacinamiento, el desempleo, las adicciones, el consumo de alcohol, el autoritarismo, la falta de control y vigilancia, la permisividad en las normas de conducta y la hipersexualización en los medios (TV, música y prensa escrita).

Ambiente familiar
Es mas probable que los padres abusivos tengan mas problemas maritales que otras parejas y que se golpeen entre sí. Tiene más hijos, viven con ellos, sus hogares son mas desorganizados y experimentan situaciones mas estresantes que otras familias. La llegada de un nuevo hombre al hogar (un padrastro o el novio de la madre) puede propiciar que éste abuse.
Los padres abusadores se aíslan de los vecinos, la familia o los amigos. En consecuencia, no hay quien aparezca en los momentos clave ni vea lo que sucede en la familia.
La comunidad
El mundo exterior puede proveer un clima de violencia para la familia. El desempleo, la insatisfacción en el trabajo y las penurias económicas están estrechamente correlacionadas con el abuso contra la esposa y los hijos.
La cultura
Una cultura puede establecer el escenario para la violencia al fomentar ciertas actitudes. El crimen violento y el castigo físico son dos factores que parecen conducir al abuso contra los niños. Éste es muy raro en los países donde no es frecuentemente el crimen violento ni se castiga a los niños con nalgadas.

Efectos del abuso en los niños
El abuso sexual en la niñez puede provocar consecuencias graves, lo cual se refleja en la relación existente entre los desarrollos físico, emocional y cognoscitivo. Es  probable que los niños que sufren abuso sean temerosos, tengan baja autoestima, se mantengan preocupados por el sexo y tengan problemas de comportamiento y logros escolares, con frecuencia presentan retardo en el lenguaje. Es mas probable que repitan un año escolar, que obtengan las peores notas y tengan problemas disciplinarios en la escuela. Cuando llegan a la edad adulta tienden a ser temerosos, deprimidos, ansiosos, malhumorados u hostiles, tienen baja autoestima, no confían en las personas, se sienten aislados y son desadaptados sexuales.
El comportamiento de los niños abusados sexualmente puede incluir:
  • Interés excesivo, o el evitar todo lo de naturaleza sexual;
  • Problemas con el dormir o pesadillas;
  • Depresión o aislamiento de sus amigos y familia;
  • Decir que tienen el cuerpo sucio o dañado o tener miedo de que haya algo malo en sus genitales;
  • Negarse a ir a la escuela, delincuencia;
  • Evidencia de abusos o molestias sexuales en sus dibujos, juegos o fantasías;
  • Agresividad excesiva;
  • Comportamiento suicida; u otros cambios severos en su comportamiento.
Por fortuna muchos niños abusados logran adaptarse, en especial si tienen un apoyo familiar al que puedan aferrarse. Las dos terceras partes de los adultos que han sufrido abusos en la niñez serán muy cuidadosos con sus propios hijos. Aquellos que se convierten en buenos padres posiblemente han tenido la ayuda de personas a quienes pudieron recurrir en busca de apoyo, y tienen una buena relación amorosa o marital, también es posible que estén enojados con sus experiencias y sean capaces de hablar abiertamente de ellas.
La relación entre sufrir el abuso en la niñez y crecer para convertirse en abusador no se presenta en todos los casos. En algunos, la expectativa de que lo uno siempre conduce a lo otro parece ser una profecía de autorrealización, y muchos padres que sufrieron abusos se sienten  como “bombas de tiempo” listas a explotar en forma violenta contra sus propios hijos.
Como combatir el abuso 
Los niños que han sufrido abusos sexuales y sus familias necesitan evaluación y tratamiento profesional. Los psiquiatras de niños y adolescentes pueden ayudar a los niños que han sido abusados a recuperar su sentido de auto-estima, a sobrellevar sus sentimientos de culpabilidad sobre el abuso, y a comenzar el proceso de superación del trauma. Estos tratamientos pueden reducir el riesgo de que el niño desarrolle serios problemas cuando llegue a adulto.
ANAMNESIS
Alrededor del 80% de los casos el abusador es uno de los padres, familiar o persona con lazos afectivos con la familia y conocida por el niño/a. Predomina en niñas con perpetradores de sexo masculino. En muchos casos existe la negación del hecho para proteger al abusador o por temor a la ruptura del núcleo familiar.
Al realizar la anamnesis del niño/a debemos ser cuidadosos en obtener información detallada. Se deben investigar los antecedentes clínicos, eventos anteriores de abuso, lesiones sospechosas e historia menstrual, incluyendo en la historia clínica las recomendaciones de estudios, evaluaciones psicológicas y los recursos médicos (técnicos y humanos) disponibles en el momento de la evaluación.
Cuando el niño/a realiza un relato, deberá concederse toda credibilidad, pues difícilmente realice una historia ficticia de abuso sexual. En este diálogo el abordaje procurará evitar aumentar el sufrimiento, pudiéndose interrumpir la entrevista para realizarla con profesionales mas entrenados. Si bien existen falsas denuncias, estas son menos frecuentes de lo que se supone, pero implican una dificultad diagnóstica mayor y  la conformación de un equipo multidisciplinario experimentado.
 Características de la entrevista:
La entrevista se llevará en privado.
Aceptar inicialmente las explicaciones familiares y evitar la confrontación dialéctica.
Actitud no punitiva o juzgadora.
Utilizar un lenguaje comprensible a la hora de proporcionar información, en tono suave y normal.
No insistir en preguntas que no quieran responder.
Asegurar la confidencialidad. Al entrevistar al niño, se valorará la posible repercusión sobre el menor, procurando que no se sienta culpable, nuestra actitud será de escucha.
Debemos recabar información sobre:
Estructura y dinámica familiar.
Condiciones higiénico-sanitarias de la vivienda.
Estado de salud de los convivientes. Conductas adictivas.
Condiciones laborales y socioeconómicas.
Apoyo de otros familiares, vecinos o servicios sociales        
Es muy útil tener en el consultorio papeles y lápices para dibujar, muñecos y otros elementos para ayudar al niño/a a expresar su experiencia.
Los padres necesitan ayuda para impedir el abuso, en especial cuando se trata de niños con necesidades especiales. Pueden obtenerlo de los programas educativos y de apoyo a la comunidad.Un programa efectivo entrena a los padres para prestar atención a los riesgos, dándoles consejos útiles  para manejar a los niños. Los padres aprenden también a ayudar a que sus hijos desarrollen habilidades sociales y de lenguaje.
 A los niños y adultos que sufren abusos se les presta el servicio de asilo, educación y terapia. Un programa eficiente enseña a los padres habilidades en  el manejo de los niños y brinda terapias que ayuden a superar el estrés.

Los padres pueden evitar que otras personas abusen sexualmente de sus hijos. En primer lugar necesitan reconocer las señales del abuso sexual. Estas incluyen cambios extremos en el comportamiento  como pérdida del apetito, sueño perturbado, ropa interior rasgada o manchada, sangrado, temor o disgusto de quedarse en ciertos lugares o con ciertas personas.
Los padres también deben decir a sus hijos que sus cuerpos les pertenecen y que tienen el derecho de decir “no” a alguien que quiera tocarlos o besarlos cuando ellos no deseen, aun cuando sea una persona a quien aman y en quien confían. Los niños deben saber que no son culpables de lo que un adulto haga, que pueden hablar a sus padres acerca de cualquier tema sin temor a que se les castigue. 
También se debe enseñar a los niños que el respeto a los mayores no quiere decir que tienen que obedecer ciegamente a los adultos y a las figuras de autoridad, por ejemplo, no les diga "siempre tienes que hacer todo lo que la maestra o el que te cuida te mande a hacer."
Abuso sexual en Paraguay
Es este un problema que se presenta de modo encubierto en la sociedad. Existe poca información estadística y analítica sobre el tema. Niñas y adolescentes que trabajan como empleadas domésticas o criadas, están desprovistas de toda protección y expuestas a riesgos tales como explotación laboral, maltrato físico y emocional y abuso sexual.
La lucha contra la explotación y abuso sexual de niños y niñas se relaciona principalmente con "el ejercicio del control social por parte de la ciudadanía, de la difusión y aprehensión de los derechos del niño/a"Bazán:1994). (
Existen barreras socio-cuturales que impiden a las niñas y adolescentes la suficiente información que les permita adquirir instrumentos que les sirvan de protección. El contexto de la reforma educativa ha posibilitado la apertura en el nuevo curriculum escolar, orientando el abordaje de la sexualidad de una manera más abierta; sin embargo, persiste el lastre de una práctica educativa con caracterísiticas represiva, moralista y sexista, que desarrolla contenidos muy limitados y confusos.
La justicia de Paraguay investiga denuncias de abuso sexual infantil en la cárcel de Tacumbú, una de las principales del país, que fue intervenida y se ordenó restringir la visita de niños.Durante una inspección a la cárcel hallaron grabaciones pornográficas realizadas dentro del penal con menores que eran obligadas a ingresar haciéndose pasar por familiares de los reclusos.
Al parecer los reos conocían a las menores, de entre 14 y 17 años, en redes sociales, obtenían información y luego las extorsionaban para que se presentaran en el penal.
Las denuncias realizadas sobre violaciones, amenazas y filmación de los actos sacudió al país al extremo que la funcionaria calificó el hecho como "una película de terror". "Lastimosamente no fue ficción, sino que fue realidad", dijo Olga Blanco en declaraciones radiales que reproducen hoy todos los medios de Paraguay.
Pero no solamente filmaciones pornográficas se produjeron y comercializaron desde el penal de Tacumbú, sino también algunos reclusos cometían el crimen de acoso sexual utilizando  las redes sociales.

En Paraguay un análisis de los datos recolectados demuestra un incremento progresivo de esta forma de violencia. Según datos del Hospital de Policía Rigoberto Caballero, de un promedio anual de 254 casos en el período enero 2000 a diciembre 2002(6) se ha llegado a 486 casos en el período julio 2003-04 y 497 (agosto 2004- junio 2005). Según el Centro Paraguayo de Estudios de la Población (CEPEP) (7) a nivel nacional 6.5% de mujeres de 15 a 44 años fue violada, lo cual representa una población estimada de 78.000 mujeres.
La distribución por edades mantiene una prevalencia que se repite en varias estadísticas, con una incidencia mayor entre los 15 a17 años (6-8).

"Toda persona que tenga conocimiento de una violación a los derechos y garantías del niño o adolescente, debe comunicarla inmediatamente a la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (CODENI) o, en su defecto al Ministerio Público o al Defensor Público. El deber de denunciar incumbe en especial a las personas que en su calidad de trabajadores de la salud, educadores, docentes o de profesiones de otra especialidad desempeñen tareas de guarda, educación o atención de niños o adolescentes."
Código de la Niñez y Adolescencia, Artículo 5°



Este trabajo fue realizado en conjunto por Rocio Noguera, Andrea Rojas y Johana Caceres.